La mano derecha de la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, afronta uno de los escenarios más complejos desde que tiene despacho en el primer piso de la Casa Rosada. Sus enemigos dentro del Gobierno le cuentan las costillas y se preguntan hasta dónde funcionará la estrategia para presevarlo en el cargo después de una semana donde sonó como el fusible más fácil de cambiar. La sombra de un caso judicial donde Balcarce 50 no logra intervenir. Leer más
Los días más difíciles de Lule Menem: de la fragilidad judicial a la soledad familiar
