Tenía 93 años y hacía diecisiete que se había retirado del mundo de la moda. Pero Valentino como empresa siguió presentando colecciones que crearon sus respectivos sucesores, Pier Paolo Piccioli, Maria Grazia Chiuri, y Alessandro Michele. Los tres estuvieron en la misa de despedida que se realizó en Roma. Con su muerte se acabaron los diseñadores que hicieron de la moda, un universo de glamour que alentaba la fantasía y el lujo en un mundo que ya no existe. Valentino decía: “No es culpa mía que ame la belleza”. Esa frase se colocó en las vidrieras de su casa central, en Roma. Leer más

