La Constitución vigente en la Argentina, desde hace bastante más de medio siglo, no es —mal que le pese al Gobierno— la Constitución liberal alberdiana, que reservaba un papel significativo a la propiedad privada, el mercado y los contratos, sino una inequívocamente comprometida con los derechos sociales y económicos, la democracia, la libertad y la igualdad. Leer más

