La falta de recursos económicos para hacer frente a las obligaciones corrientes se está acentuando en municipios de todo el país. Los recortes dispuestos por el gobierno nacional y la menor recaudación tienen un impacto directo en el territorio que se siente cada vez con más fuerza, según reconocen dirigentes de distintos partidos políticos.
En la provincia de Buenos Aires, la situación ya es muy compleja en numerosos distritos. Hay jefes comunales que advierten sobre las dificultades para pagar los salarios de los trabajadores municipales y garantizar la atención de las necesidades más urgentes de la población: desde el funcionamiento de los hospitales hasta el combustible de los vehículos policiales, pasando por la asistencia alimentaria a los sectores más vulnerables, todo está en riesgo debido a las penurias financieras.
En este marco, más de 60 intendentes planean asistir a la Legislatura bonaerense para solicitar la liberación de los fondos que les corresponden. Asimismo, los integrantes de la Federación Argentina de Municipios (FAM) realizarán una marcha al Ministerio de Capital Humano de la Nación para advertir sobre la gravedad de la crisis y exigir respuestas ante la caída de la coparticipación federal.
Pese a los reclamos y el creciente malestar social, el presidente Javier Milei continúa ratificando el rumbo de su gobierno. En su reciente discurso en la cena de la Fundación Libertad, habló de un «sabotaje enorme» de «empresarios y medios de comunicación» para destruir el programa económico, dijo que «tarde o temprano vamos a derrotar la inflación» y aseguró que Argentina será el «país más libre del mundo».

