Playa Grande reclama a EDEA y autoridades gubernamentales por la falta de luz

Los vecinos de Playa Grande reclaman a EDEA, la Gobernación y el Ministerio de Energía, por el incumplimiento constante que tienen en el servicio de luz. Entre todos elaboraron una carta en la que se destaca: «Pagamos entre $800 y $1200 de luz, y no tenemos subsidios porque desde ARBA nos consideran barrio residencial. Preguntamos: ¿esto es residencial? para -pagar- servicios e impuestos sí, pero para nuestra vida cotidiana no lo somos», y agregan: «invitamos a EDEA, la Gobernadora y el Ministro Aranguren, a que conozcan nuestro barrio: si hay una brisa ya nos cortan la luz, si hay sobre-demanda o mal clima, también». Además, reclaman que el único acceso a la Av. III se inunda cada vez que llueve, aunque sea unos pocos milímetros.

Los vecinos, afirman que día por medio cortan la luz unas 4 ó 6 horas, o funciona con media tensión y quema varios artefactos eléctricos. Además, especifican que en el barrio el servicio es necesario incluso para lo más elemental, como tener el agua caliente: «¿a dónde van los aumentos que se vienen dando desde el 2015 a la fecha, casi un 1500%?», se preguntan. «Somos ciudadanos que cumplen a raja-tabla, pagando lo que ustedes quieren», agregan en la carta, con la esperanza de tener una rápida respuesta.

«Tenés que pagar para poder quejarte», agregó una vecina, que especificó que vive sola, trabaja todo el día, y paga $1200 al mes teniendo solo una heladera, una televisión, y un termo-tanque eléctrico. Otra mujer informó que uno de los últimos cortes, que fue de 3 días seguidos, la obligó a tirar un montón de mercadería, algo que jamás podrá recuperar. En tanto otra persona, comentó que una vez dieron la luz a media tensión, quemó el motor de su heladera, y desde EDEA no se responsabilizaron. Recurrir a las cámaras para que todos se enteren de su situación fue una de las maneras que encontraron de manifestarse, con el objetivo de que se puedan solucionar los problemas, y les empiecen a tomar y solucionar los reclamos que -hasta ahora-, han hecho en vano.