Estados Unidos realizó un encuentro en el que reunió a delegaciones de 61 países. Encabezada por el secretario de Estado, Marco Rubio, la cita consolidó un drástico viraje estratégico junto a gobiernos de derecha de la región. Redefinieron el término “terrorismo” y dieron un nuevo enfoque hemisférico que apunta a la neutralización de movimientos radicales de izquierda. También lanzaron una fuerte advertencia contra el financiamiento internacional de la desestabilización política. Estuvieron presentes Argentina, Paraguay y Chile, entre otros. Leer más

