Para los analistas, la confrontación ayudó al presidente brasileño a empatar con su joven contrincante de derecha en intención de votos, según los últimos sondeos. Hubo dos errores groseros del derechista: uno fue el caso de la nena Ana Clara, asesinada por un policía; el otro, llamar a Lula “nueve dedos”. Esto, explicó el politólogo Renato Dorgan, hizo que algunos de los indecisos se inclinaran en contra de Flávio. De todas maneras, remarcó el experto, ninguno de los debates tuvo tanto impacto como para que los candidatos perdieran parte importante de los votos. Leer más

