Los delincuentes, que tenían ropa y una mochila como las de repartidores de delivery, le dispararon en la espalda a Davía Elías Ojeda Vázquez, que cayó sobre la vereda. «No merecía esto, era un chico sano… Volvía del gimnasio e iba a trabajar, esas larvas lo mataron por la espalda», dijo el padre, desolado. Leer más

