Luego de sorprender al mundo con su victoria sobre Jannik Sinner, el argentino tuvo otro partido para el infarto: en casi seis horas de juego, venció al español Martín Landaluce y avanzó a los octavos de final del segundo Grand Slam del año. “No puedo más. Estoy destruido. Me quiero ir a dormir, no sé qué decir, se me apagó la batería”, describió. Fue la noticia positiva de una jornada que tuvo dos malas para la Argentina: la sorpresiva derrota de su hermano Francisco Cerúndolo ante Svajda y la de Comesaña ante Berrettini, quien ahora será el rival de Juanma Cerúndolo. Leer más

